sábado, 14 de noviembre de 2009

Nicaragua: luces, cámaras, acción

NICARAGUA: LUCES, CAMARAS, ACCION

Por: Freddy Quezada

En uno de esos artículos frívolos de los periódicos matutinos de Nicaragua, en especial aquellos que uno lee en el momento exacto de maldecir en inglés la temperatura del café y partirle el vientre a un huevo frito, apareció una información sobre la última modalidad que están empleando las salas de cine en Estados Unidos para competir con los videos y recapturar clientela. Por lo que recordamos, es un mecanismo fijado en el asiento del espectador con el que puede cambiar a voluntad algunos aspectos del guión presentado. Imaginamos que es una especie de probalidades de desenlace de corto espectro en el que el sujeto asume un papel activo y en el que importa poco si el final de la película es coherente, feliz y programado o si no lo es por las combinaciones efectuadas.

Con una lógica parecida, algunos analistas de hoy trabajan los fenómenos sociales con la teoría de los escenarios, limitada en número sólo por la imaginación del autor. El "síndrome Estelí" ha ejercitado de nuevo las pasiones en los nicaragüenses que se atreven a opinar sobre su situación política, apuestan acerca de sus tendencias y se preparan en el mejor sitio para recibir la gracia del que termine siendo favorecido en toda la rebatiña.

El "síndrome Estelí" sólo puede provocarnos una exclamación desalentadora: !Qué irredentos somos! Sospechamos que expresiones parecidas fueron manifestadas por todos aquellos extranjeros que conocieron este país y se enteraron del desaguisado con algunas de las tomas y fotografías que circularon por el mundo.

El suceso semiinsurrecional o amotinamiento, o como quiera llamársele al fenómeno, nadie lo esperaba. Viniendo el país de ser testigo de dos celebraciones majestuosas (una por el centenario de la revolución liberal encabezado por Arnoldo Alemán, alcalde derechista de Managua y fuerte candidato para la presidencia del 96 y, el catorce aniversario de la Revolución sandinista, concentrando una cantidad impresionante de manifestantes) la aparición del Frente Revolucionario de Obreros y Campesinos (FROCS) en Estelí prácticamente pateó el tablero político si le sumamos casi al mismo tiempo el rompimiento del Diálogo Nacional entre el Ejecutivo y la alianza que los llevó al poder, la UNO, por un lado, y el recalentamiento de las contradicciones dentro del FSLN, donde ya nadie sabe quién es quién, por el otro.

Algunos dicen que no hay liderazgo en el país. Que todo es un enorme caos, es decir, el caldo de cultivo excelente para salidas radicales, por la derecha o por la izquierda. Sin embargo, ni el Ejército vaciló en la neutralización de los rebeldes, aunque hay versiones alucinantes que dicen que todo estaba "hablado", ni la derecha ha hecho mucho para desestabilizar más al gobierno, a no ser llamar a una Asamblea Constituyente inofensiva y reclamar la presencia de los "cascos azules" de la ONU.

Hay una especie de impasse o, para usar aquella célebre imagen de Trotsky sobre el bonapartismo, existe una especie de equilibrio como el mantenido por dos tenedores clavados simétricamente sobre un corcho sostenido, a su vez, por un alfiler en la punta de una botella. Corcho que, como debéis imaginar, es el gobierno.

Ahora, al menos hasta el momento, nada parece claro. Con todo, permítannos algunos posibles escenarios:

Escenario 1: Se divide para siempre el FSLN. Se recomponen las alianzas parlamentarias y se prepara un golpe al Grupo de Centro de la UNO. Asume una de las alas radicales del FSLN o de la UNO en la dirección legislativa. Ejecutivo en jaque obligado a brindar salidas radicales. El ejército espera. Agitación de la población y probable repetición del "síndrome Estelí" en otras ciudades.

Escenario 2: El ejecutivo se realía con la fracción dura de la UNO previo sacrificio del ala moderada y de su primer ministro. Apoyo de la Iglesia. Distancia del EPS y combate abierto contra el FSLN que se recompone internamente. Flujo de la ayuda norteamericana y estabilidad en los programas de reactivación de la gran producción. Movilizaciones intensas del ala radical del FSLN en especial de su frente sindical. Reformas de la constitución y destitución del Gral Humberto Ortega.

Escenario 3: Adelanto de elecciones y alianzas del FSLN, su ala mayoritaria, con el trío derechista César-Godoy-Alemán. Retención de la ayuda norteamericana hasta el desenlace de las elecciones en 1994. El grupo de Centro de la UNO y los tecnócratas del ejecutivo se paralizan y disuelven. Indiferencia de la población hacia las elecciones y reactivación de sus movimientos sociales en particular el movimiento campesino y estudiantil. El Gral Ortega se alía al Primer ministro Lacayo. Se lanzan a las elecciones.

Escenario 4: Repetición del síndrome "Estelí" en las ciudades del Pacífico en medio de la parálisis de la dirección política central y amenazas del EPS de tomar el poder para pacificar el país mientras se instala un triunvirato que prepare Asamblea Constituyente y posteriores elecciones presidenciales con el Gral Ortega de candidato junto al ala moderada del FSLN. La UNO se divide en mil pedazos y se presentan individualmente a las urnas.

Escenario 5: Intervención de los "cascos azules" de la ONU en Nicaragua por presiones de la derecha radical, la Iglesia y la embajada norteamericana que hacen sucumbir al ejecutivo por la renuencia del Gral Ortega de fijar fecha de su renuncia antes de la expiración del mandato de Doña Violeta. El FSLN se divide en mil pedazos y su ala más fuerte se prepara para elecciones supervigiladas donde participan como principales corrientes el liberalismo (PLC, PLI), el conservatismo (PNC), el PRN y el PJN (evangélicos). La Costa Atlántica se repolariza y amenaza con separarse de Nicaragua. El país desaparece del mapa y nace un volcán dentro de una pequeña rotonda ubicada en las inmediaciones de la nueva catedral de Managua. Los autores de estos escenarios se cambian de nombre y nacionalidad; el primero de ellos se muda de sexo para conocer una lencería por dentro y el otro se casa con la Chica de Ipanema.

Escenario 6: Combinación de alguno de los anteriores.

Escenario 7: Ninguno de los anteriores

Escenario 8: Otros escenarios inimaginados.

Escenario 9: No sabemos/no respondemos.

Es probable que cuando este artículo esté junto a su desayuno, ya estén despejadas más o menos algunas de las incógnitas que tenemos de frente. De todas maneras, si aún persisten, que sirvan como ejercicio para su imaginación mientras dice "shit".

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada