viernes, 13 de noviembre de 2009

Qué pasa en la UCA?

QUE PASA EN LA UCA?

Por Freddy Quezada

Todos los fines de año, es una angustia insufrible la que atravesamos los profesores de tiempo completo y medio tiempo de la Universidad Centroamericana (UCA), cuando sus Autoridades Superiores nos amenazan con "sacudidas" y despidos graduales para el año siguiente.

Para 1997, las Autoridades Superiores de la UCA han solicitado 52 cabezas docentes (12 para jubilar y 40 de tiempo completo) a cambio de un alza en el salario básico y en la tarifa por hora a los sobrevivientes de la degollina.

La impresión que muchos profesores tenemos es que la Compañía de Jesús le incomoda estar recibiendo un presupuesto estatal que le impone una serie de compromisos y obligaciones con docentes, alumnos y personal administrativo. El rector mismo, hace poco, dejó perder un millón de córdobas correspondiente a la partida de la UCA, llamándole "centavos", que bien hubiéramos usado en nuestro provecho.

Si se sienten mal tanto ellos como nosotros por qué la Compañía de Jesús no renuncia íntegramente al presupuesto estatal en favor de los "pobresores" que decidan fundar otra Universidad? Y se acabó todo el problema.

El discurso que la Compañía de Jesús maneja los terminará llevando a la tumba y a nosotros al manicomio. A la tumba a ellos, porque el negocio de "defender a los pobres", el más rentable en la vieja época, ya no lo es tanto en nuestros tiempos neoliberales. Los "pobres" alumnos ya no se tragan el discurso tan fácilmente. Se sienten traicionados y desde ya cuentan con varios servidores que les aconsejan firmeza e intransigencia en la defensa de sus derechos. Al manicomio a nosotros, porque ya no soportamos tanta incertidumbre en las mismas fechas que debieran servirnos para descansar, reflexionar y recogernos espiritualmente. Sufren ellos y sufrimos nosotros.

Si deciden renunciar al presupuesto en favor de los "pobresores" que deseen fundar otra casa de estudios (será cosa de ellos, ya para entonces, llamarle Universidad Kafkiana de América o Loca Academia Universitaria II) se romperá de un tajo todo el nudo gordiano. A grandes males, grandes remedios.

Así, ellos, con todo el derecho, cobrarán a los estudiantes pudientes lo que estimen rentable. Y los docentes, con su nuevo proyecto, invitarán a los estudiantes con escasos recursos a pasar a sus recintos con los deberes y derechos propios de las Universidades Estatales. El prestigio de las Universidades no lo hacen solamente sus edificios, laboratorios y bibliotecas, sino, sobre todo, sus docentes. Sobra la excelencia en nuestras filas.

Con esta humilde propuesta, creo que --como el slogan de cierta pizzería-- terminaremos "todos felices y contentos". Es más, para la inauguración, nos gustaría contar entre nuestros invitados de honor, al Rector y su corte, con la plena seguridad que encontrarán los más finos licores y los más populares canales de televisión.

Muchas Gracias. 17 de Diciembre de 1996.

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